Contenido – Sección 4 [editable]

Sección 4. El místico

« El arte es la expresión de los sentimientos más íntimos… una necesidad espiritual. »

Alphonse Mucha

 

A finales del otoño de 1894, Mucha conoció a August Strindberg, amigo de Gauguin y nuevo miembro de la colonia bohemia de Madame Charlotte. Strindberg era un místico con una pasión profunda por el ocultismo, rama de la teosofía que busca la verdad espiritual trascendiendo el mundo visible y material. Mucha y Strindberg no tardaron en convertirse en compañeros de debates filosóficos, y durante esa amistad el artista checo se vio profundamente influenciado por el concepto de «fuerzas misteriosas» que guían la vida del ser humano. El discurso de Strindberg será la base de la idea muchiana de «poderes invisibles», que en las obras del pintor checo se puede identificar en el motivo recurrente de una figura misteriosa detrás del tema central.

El 25 de enero de 1898, Mucha se unió a la logia parisina del Gran Oriente de Francia —la orden masónica más antigua e influyente de la Europa continental—, que fomentaba el «desarrollo del género humano» y la «conciencia de la libertad». La pertenencia de Mucha a la masonería era una consecuencia de su espiritualismo y, a través de ese recorrido espiritual, el pintor llegó a concebir las tres virtudes fundamentales de la humanidad —belleza, verdad y amor—, convenciéndose de que la divulgación de este mensaje a través del arte contribuiría a mejorar el mundo y favorecer la evolución del ser humano. Mucha siguió practicando la masonería toda su vida; en 1918, tras la creación de Checoslovaquia, el artista trabajó duramente para el restablecimiento de la masonería checa —prohibida en 1794 por orden de los Habsburgo— y, en 1923, fue elegido Soberano Gran Comendador de los masones checos. Realizó diferentes obras para las logias masónicas, entre ellas joyas, cartas patentes y cálices ceremoniales.

Esta sección analiza las influencias del espiritualismo y la filosofía masónica en las obras de Mucha, particularmente manifiestas en su libro ilustrado Le Pater. Publicada en 1899, esta obra representaba un mensaje sobre la evolución del ser humano —la forma en que el ser humano puede alcanzar la Verdad universal— que el artista dirigía a las generaciones futuras, a través de las palabras del padrenuestro y las ilustraciones inspiradas en el simbolismo masónico. En esta sección, además, se muestran los pasteles expresionistas del artista, inéditos hasta su muerte.

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