Contenido – Sección 1 [editable]

Sección 1. Un bohemio en París

« El artista tiene que ser siempre fiel a sí mismo y a sus raíces nacionales. »

Alphonse Mucha

 

Mucha, nacido en los años de máxima difusión del movimiento de resurgimiento nacional checo, fue un firme defensor del proyecto de una Checoslovaquia independiente. En Ivančice, su ciudad natal, el adolescente Mucha puso su talento artístico al servicio de la causa política, ilustrando el diario satírico local y decorando los auditorios. El patriotismo fue la fuerza espiritual natural que marcó toda la vida y la producción artística del pintor checo. A finales de la década de 1880, mientras estudiaba arte en Múnich y París, Mucha se convirtió en una figura destacada de las comunidades checas y eslavas de dichas ciudades. La conciencia nacionalista encontró la forma de emerger a través de los temas recurrentes de su arte: identidad checa, paneslavismo y amor por la patria y la familia.

 

Mucha llegó a París en otoño de 1887. A la sazón, la capital francesa se encontraba en pleno boom económico, y el optimismo y bienestar propios de la situación favorecían el desarrollo de las artes. Los estudiantes y artistas llegaban en tropel desde todos los rincones del mundo para instalarse en la capital mundial del arte, dando vida a un gran número de comunidades étnicas. Mucha no fue una excepción: organizó casi de inmediato un club para estudiantes eslavos (Lada) y, acto seguido, pasó a formar parte de la comunidad checa (Beseda), de la que luego sería presidente.

 

Gracias al apoyo económico del conde Eduard Khuen-Belasi (1847-1896), el pintor recibió dos años de formación artística en París, primero en la Académie Julian y luego en la Académie Colarossi. Sin embargo, cuando en 1889 el conde repentinamente dejó de pagarle el subsidio y Mucha se vio obligado a convertirse en un artista por encargo, trabajando como ilustrador de libros y revistas. En su primera etapa parisina vivió en una pequeña habitación del número 13 de la rue de la Grande-Chaumière, encima de la Crèmerie de Madame Charlotte Caron, de la que se hizo cliente habitual. La Crèmerie, famoso punto de encuentro de artistas que vivían con estrecheces, permitió al pintor checo entrar en contacto con otros colegas —como Paul Gauguin (1848-1903) y el autor sueco August Strindberg (1849-1912)— que, al igual que él, pasaban por un periodo difícil de su carrera. Sin embargo, en la Nochevieja de 1895, cuando el primer cartel de Mucha (Gismonda) invadió las calles de París, la vida del artista cambió radicalmente.

 

Esta sección empieza recorriendo los inicios del Mucha bohemio, en los márgenes de la sociedad francesa (nótese que la palabra «bohemio» también designa al oriundo de la región de Bohemia), y luego analiza el éxito que obtuvo con el cartel Gismonda, que pintó para Sarah Bernhardt (1844-1923). Además de la serie de carteles realizados por Mucha para ella, y de otros trabajos relacionados con la «divina» actriz, la exposición presenta ilustraciones y algunos de los primeros dibujos del artista, con el objetivo de mostrar su sólida formación académica.

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